El distanciamiento social es la recomendación de estos tiempos. En este marco, la danza de contacto puede parecer impensable. Sin embargo, el lunes 6 de julio comienza en el Instituto Superior de Educación Física de la Universidad de la República (ISEF) el curso “Introducción a la danza inclusiva” dictado por el docente y artista César Martínez.
César, artista con una larga y versátil trayectoria, en 2007 se sumerge en la metodología Danceability de la mano de Alito Alessi. A partir de entonces, comienza un recorrido de búsqueda y perfeccionamiento en este método. Es, además de máster en la disciplina, integrante activo de un grupo de investigación: Grupo de los miércoles. Conversamos con él sobre las características fundamentales de la danza y la expresión y, sobre todo, sobre los fundamentos filosóficos que subyacen a esta forma de entender la danza, el movimiento y la expresión colectiva.
Partiendo de la base de que todos podemos bailar y del deseo de hacerlo, Danceability propone estrategias para que todas las personas que participan creen composiciones espontáneas. “Todas las personas cuentan. El diseño es democrático”, dice César y agrega, “en ese momento somos una sociedad perfecta y el deseo, fundado, es que eso se traspase a la sociedad”. Esta metodología, afirma nuestro invitado, puede extrapolarse a otras áreas y explica las razones que fundamentan esta declaración.
César cuenta cómo llegan estos talleres a la formación de docentes, cuáles son los objetivos que persiguen y cómo los ha llevado adelante. Sin embargo, la nueva realidad se cuela y transforma abruptamente la manera de conectarnos. Por eso, nos detenemos a conversar sobre las nuevas formas de trabajar con la danza de contacto sin contacto, o con un contacto diferente.
Como buen docente que es, César no perdió la oportunidad de hacernos trabajar. Es así que la charla estuvo nutrida de ejemplos y ejercicios que invitan a participar además de escuchar.
Texto: (H)ablando ciencia
Fotos: Facebook de César Martínez
[maxbutton id=”1″ ]