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A vuelo de pájaro: memoria colectiva del pasado reciente

A vuelo de pájaro: memoria colectiva del pasado reciente

“A vuelo de pájaro” es una columna en la que compartimos materiales para trabajar y reflexionar en torno a la memoria del pasado reciente, de manera colectiva. Desde el presente de esta columna, hoy compartimos información del marco en que se sitúa el ex centro clandestino Automotores Orletti.

Este lugar, que se encuentra en el barrio Floresta de Buenos Aires, constituye una muestra de la existencia del Plan Cóndor, que operó entre 1970 y 1980 en los países del Cono Sur. Orletti funcionó entre mayo y noviembre de 1976 como base de lo que fue Operaciones Tácticas 18 (OT18), bajo el control de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) de Argentina, en colaboración con el Batallón de Inteligencia 601, perteneciente al Primer Cuerpo de Ejército.

Se estima que en Orletti estuvieron secuestrados alrededor de 300 ciudadanos uruguayos, chilenos, bolivianos, paraguayos, cubanos y argentinos. La mayoría continúan desaparecidos. Ahí se cometieron torturas, fueron asesinadas personas, y, desde ahí, fueron trasladados a Montevideo de manera clandestina ciudadanos uruguayos que llegaron a otro centro clandestino, la casa de Punta Gorda, y luego fueron trasladados a otro centro clandestino, el Servicio de Información de Defensa (SID), donde actualmente funciona la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo.

Hoy, y desde 2014, Orletti constituye un lugar de investigación, difusión y construcción de la memoria del terrorismo de Estado y la lucha por la memoria, la verdad y la justicia en América Latina; hoy es un sitio de memoria.

Nuevo escenario

El ex centro clandestino Automotores Orletti depende hoy de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, cuyo origen y creación se remontan a 1984, bajo el nombre Secretaría de Derechos Humanos (en la era Macri se pasa a llamar Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural). Se crea con el primer gobierno democrático luego de la dictadura, el de Raúl Ricardo Alfonsín, tras la publicación de Nunca más, informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. Esta comisión fue creada el 15 de diciembre de 1983, con el objetivo de esclarecer los hechos sucedidos en el país durante la dictadura militar, que tuvo lugar entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983. Se encargó de recibir documentos y denuncias sobre las desapariciones, los secuestros y las torturas acontecidos en ese período a manos del régimen, y generar informes.

Actualmente, la secretaría promueve  los valores del encuentro, la diversidad, la convivencia, el diálogo y el pluralismo cultural. Los ejes de gestión son tres: a) la promoción de los derechos humanos en diversidad sexual, pluralismo cultural y cultura cívica en derechos humanos; b) el plan humanitario en las Islas Malvinas y c) la protección de los derechos humanos en memoria, verdad y justicia, lucha contra la impunidad y asistencia y acompañamiento a víctimas y familiares.

Memoria, verdad y justicia

En relación con el tercer eje (memoria, verdad y justicia…), hay varios organismos de trabajo. Uno de ellos es el Archivo Nacional de la Memoria, que preserva y difunde la memoria de Argentina a partir de la recuperación de documentación vinculada con la vulneración de los derechos humanos y las libertades fundamentales en que esté comprometida la responsabilidad del Estado. El objetivo es conservar esta documentación y garantizar el acceso a esta información a través de consultas públicas a los Fondos Documentales, acompañando las políticas de memoria, verdad y justicia. Desde el archivo se trabaja en dos líneas de investigación: el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado (RUVTE) y la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas (ILID). Ambas investigan y sistematizan la información sobre el accionar represivo ilegal del Estado, con el objetivo de construir y actualizar de forma permanente el registro unificado de víctimas y la identificación de personas detenidas-desaparecidas.

Un segundo organismo que trabaja en memoria, verdad y justicia es la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), que impulsa la búsqueda de hijos de desaparecidos y de personas nacidas durante el cautiverio de sus madres, en la última dictadura cívico-militar con el fin de determinar su paradero y restituir su identidad.

El tercero son los Sitios de Memoria, que constituyen un testimonio de las violaciones a los derechos humanos en el período de la dictadura. Se trata de lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención o donde sucedieron hechos emblemáticos vinculados con el accionar terrorista por parte del Estado.

Estos sitios se crean por la Ley 26.691/Decreto 1986, en el año 2014, ante la necesidad de preservar, señalizar y difundir los sitios de memoria del terrorismo de Estado. Se declara Sitios de Memoria a “los lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención, tortura y exterminio o donde sucedieron hechos emblemáticos del accionar de la represión ilegal desarrollada durante el terrorismo de Estado ejercido en el país hasta el 10 de diciembre de 1983” (https://www.argentina.gob.ar/derechoshumanos/sitiosdememoria).

También en 2014, se crea la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, mediante las leyes 12.665 y 27.103, según las cuales “los bienes históricos y artísticos, lugares, monumentos, inmuebles propiedad de la Nación, de las provincias, de las municipalidades o instituciones públicas, quedan sometidos por esta ley a la custodia y conservación del gobierno federal, y en su caso, en concurrencia con las autoridades respectivas”. En Argentina ya fueron declarados como lugares históricos nacionales 20 sitios de memoria, entre ellos, Orletti.

En lo que se refiere estrictamente a los ex centros clandestinos de detención, estos contemplan todas las instalaciones que fueron usadas por las fuerzas represivas del Estado para la detención de personas. Estamos hablando de comisarías, cuarteles, unidades del servicio penitenciario, escuelas, hospitales (públicos y militares), unidades penales en las que se mantuvo detenidas a personas sin causa ni proceso y otras propiedades, tanto públicas como privadas. En Argentina son más de 700 los ex centros clandestinos de detención identificados.

Una distinción que se hace respecto de los sitios tiene que ver con aquellos que son  espacios de memoria (sitios recuperados) y aquellos que están señalizados, pero no recuperados para su recorrido y visita.

Los primeros son lugares que fueron desafectados de su uso militar o policial y que pasaron a ser reconvertidos. En estos lugares se llevan adelante de modo permanente actividades educativas, culturales, artísticas y de investigación, destinadas a la transmisión de la memoria y la promoción de los derechos humanos. En Argentina hay más de 40 experiencias de construcción de este tipo, entre ellas, Automotores Orletti.

Los segundos, los sitios señalizados, son lugares que fueron marcados mediante placas, carteles o pilares, que permiten reconocer los lugares vinculados al accionar del terrorismo de Estado y se erigen como símbolo de memoria, verdad y justicia.

En todas estas intervenciones del espacio público confluyen el trabajo por el acompañamiento y la reparación a las víctimas de la represión ilegal así como el impulso a la participación de la comunidad y la sociedad civil en la construcción y recuperación de la memoria.

Enmarcados en la estructura que hace posible el funcionamiento de estos sitios de memoria, en la columna siguiente los invitamos a viajar a Automotores Orletti, para conocer cómo se trabaja la memoria reciente de manera colectiva desde la perspectiva de los trabajadores del sitio de memoria.

Texto: Cecilia Bértola

Foto: Ginés90

Escuchá el audio acá:

4 junio 2019

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