Radio Pedal Home

Rock para la Libertad

Rock para la Libertad

En la Unidad 6 del Ministerio del Interior más conocido como penal de Punta de Rieles─ funciona la Usina Cultural Matices, impulsada y gestionada por los reclusos del lugar. En este espacio se desarrollan diversas actividades relacionadas con el arte y la comunicación. Allí nació la banda Toke & salga que luego de dos años de trabajo y dedicación grabó su primer disco: Desastrosamente particular, en la Usina Cultural de Bella Italia. La Sala Zitarrosa fue el escenario de su presentación donde, junto a los artistas Lucía Ferreira, Santy Cuttinella y las bandas Los cirujas de siempre y Donde está el cathering?, brindaron un concierto memorable.

La noche se abrió con la inmensa voz de Lucía Ferreira que rompió el hielo con algunas canciones de su autoría, donde se destaca “El amor sabe andar” ─un tema que calza justo con el contexto de la noche─, “Los blues de la madrugada” de La Tabaré y un “Blues Da Piedade” que le va tan bien… que acaba por darle un nuevo significado al original de Cazuza. Todo esto acompañado de la guitarra de Santy Cuttinella, con quien viene realizando homenajes a Amy Winehouse. Un dúo que sabe complementarse muy bien para la suerte de quienes somos testigos de su música.

Lucía acompaña al proyecto desde hace ya un buen rato poniendo de su energía y su tiempo. Nos contó lo difícil que es para cualquier banda enfocarse en preparar un espectáculo de estas características. “Es muy importante y te remueve cosas, es un gran esfuerzo. Y en un contexto como en el que están los gurises se potencian las emociones”.

La segunda banda en pisar escenario fue Los Cirujas de Siempre. Integrada por Camilo Trejo en guitarra y voz, Andrés Otero en bajo, Yonathan Da Rosa en guitarra y Ricardo Romanelli ─más conocido por “cachete”─ en la batería. Se encargaron de encender el rock con algunas canciones propias y clásicos como “Flores en mi tumba” de Los Traidores, “Ruta 66” en la versión de Pappo y “El final es en donde partí“ de La Renga. El ambiente estaba pronto y se veían brazos en alto disfrutando la noche.

Camilo Trejo nos contó que visitó la Usina Cultural Matices en reiteradas oportunidades. Compartiendo su tiempo, canciones y hasta les prestó una guitarra que en su momento fue de mucha utilidad, para que pudieran trabajar. Al bajar del escenario remarcó el agradecimiento por poder participar en todo esto y nos dijo: “la idea es seguir replicando estos hechos a través de la cultura, a través de la educación, a través del trabajo, y justamente una cosa que tenemos que cambiar nosotros, la gente que estamos afuera, es el chip en la cabeza de inclusión social y no de estigmatización y de prejuicios”.

En tercer lugar estuvo la banda Donde está el cathering? Integrada por Santiago Nicolenco en Batería, quien trabajó en la organización del evento y en el proceso de grabación del disco de Toke & Salga; Rodrigo Gambetta en guitarra, Alvaro Ubiría en el bajo y las voces de Wilmar Breventano y Lucía Ceppi; dispuestos a conquistar al público con su carisma y con toda la energía de su música en la que se fusiona rock, funk, candombe y reggae.

El ambiente era efervescente para ese entonces, ya la espera había llegado a su fin. Atrás habían quedado las rejas, las horas de ensayo, las noches soñando este momento. Era hora de salir a escena y enfrentarse al público que los aclamaba de pie, a la familia que esperaba ansiosa, a los amigos que estaban acompañando y a todos los curiosos que se arrimaron y que no pudieron evitar el contagio de la emoción que crecía gradualmente en toda la sala.

¡Era hora de Toke & Salga!

Cualquiera podría haber esperado un arranque tímido, tranquilo, como el de cualquier banda que no cuenta con muchas presentaciones en vivo y que se encuentra en una sala como la Zitarrosa. Pero no, ellos se subieron con la determinación de quien está dispuesto a comerse la cancha.

Adrián Baraldo en voz, Carlos Grassi en guitarra y coros, Daniel “Pato” López en una contundente batería, Marcelo Marcona en bajo y coros, y toda la exuberancia de Santiago Garrido haciendo hablar a la guitarra; dejaban claro que Toke & Salga estaban en escena.

Su show fue un cúmulo de picos altos, sonaron muy bien y se ganaron al público, a puro rock, contundente, desde adentro, con la fuerza necesaria para llegar, no solamente al gusto musical, sino a calar en las emociones en temas como “Mateo” donde Adrián dedica estrofas a su familia, o como en la canción aclamada del público: “Tormenta”.

Lucia Ferreira quien los acompañaba emocionada junto al escenario, y que también cantó varias canciones con la banda, al bajar del escenario comentó: “yo no sabía que tocaban así, o sea estaban contenidos, y obviamente que el público y toda la emoción hizo que los chiquilines con ese estímulo tan zarpado dejarán todo, se comieron el escenario”.

Toke & Salga no es solamente una banda de rock, es el resultado de un sistema fallido que busca reinventarse en caminos alternativos a puro pulmón, movidos por el motor de la familia, de los amigos, los amores y el encierro. Sus letras giran en torno a eso justamente, y a la necesidad de romper las cadenas, clamando libertad. Pero no aquellas cadenas que pueden limitar brazos y pies, sino aquellas que nos encadenan la mente. Un mensaje fuerte, muy fuerte para quienes están dentro y fuera, para los que están arriba y abajo, derecha e izquierda. Es imposible verlos solo como una banda de rock que viene a dar un mensaje, porque ellos mismos son el mensaje, que tenemos que ser capaces de ver y de responder. Son la prueba viviente de que mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

Texto: Diego Cortés y Valentina Machado

Foto: Mona Vilche Claps

5 Mayo 2017

Facebook FanBox