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..asesinos a sueldo

..asesinos a sueldo

Pueden tener reglas y determinados códigos. En algunas ocasiones piden saber el motivo del encargo y se plantean determinadas leyes éticas y morales para definir si aceptan el trabajo. Otros simplemente cumplen la orden. Los hay desprolijos, con ningún tipo de problema en dejar el escenario teñido de rojo y los hay limpios y ordenados. Por lo general, astutos, inteligentes. Profesionales. Asesinos. Pero de no de cualquier tipo: asesinos a sueldo.

El profesional (León) (Dir. Luc Besson. Francia, 1994)

León (Jean Reno) es un italiano que vive en Estados Unidos. Es experto en el manejo de las armas y conoce muy bien su trabajo: asesinar por dinero.

En su edificio vive también Mathilda (Natalie Portman), una niña que un día, al regresar a su casa, se encuentra con que han asesinado a toda su familia por un problema con el negocio de las drogas.

Mathilda busca refugio en la casa de León, quien por un lado tiene cierta empatía por la niña, pero por otra parte no quiere tener problemas. Pese a todo, León le abre la puerta y a partir de allí la vida de los dos cambiará radicalmente.

No hace falta decir nada más. Solo resta mirarla.

No country for old men (Dir. Hermanos Coen. EEUU, 2007)

En un pueblo tranquilo estadounidense un hombre, Llewelyn Moss (Josh Brolin), es testigo de un enfrentamiento entre dos bandas narcotraficantes que tiene como saldo una gran cantidad de cadáveres y una valija repleta de plata. Su primera mala decisión es tomar el dinero e ir a su casa. La segunda, y aun peor, es regresar a la escena. Ahora, no solo tiene gente pesada buscando los millones de dólares, sino que también un asesino a sueldo (Javier Bardem) es contratado para encontrarlo.

Si hablamos de películas sobre asesinos a sueldo, No country for old men no puede estar ausente.

In Bruges (Dir. Martin McDonagh. Gran Bretaña, 2008)

Dos asesinos a sueldo tienen un problema en su país de trabajo y son enviados a Brujas (Bélgica) para esconderse hasta que existan nuevas órdenes. Simple.

El guión es bueno. La estructura está bien presentada y los personajes son interesantes a partir del contraste que muestran. Por momentos, lamentablemente, los diálogos caen en mesetas y algunas escenas uno quiere que pasen rápido.

El paisaje, claro, es hermoso. Los callejones de Brujas por los que transcurre la acción dan ganas de visitar inmediatamente esa ciudad.

A diferencia de las dos películas anteriores, In Bruges mira con sarcasmo y tonos de comedia negra al mundo de los asesinos a sueldo. No pretende ser una película de culto sobre este tipo de historias, sino que elige dar una bocanada de aire entre tanta seriedad y frialdad.

Puntos buenos y malos de una película que, por sus diferencias con el resto de las recomendadas, se terminó de ganar un lugar en esta trilogía.

Texto: Enzo Domínguez Prost

1 diciembre 2017

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