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Debuta en primera

Debuta en primera

Loly Piñeiro se prepara para debutar en primera vistiendo la rayada.

Luego de estar seis meses parado por haber dejado de ir a las prácticas, Rodrigo “Loli” Piñeiro retoma sus actividades futbolísticas y con tan solo 17 años, debuta en el plantel principal de Miramar Misiones. “Me siento con confianza y ansioso por el debut”, fueron sus primeras palabras.

“A los tres años ya estaba jugando al fútbol con mis amigos en las viviendas”, contó Piñeiro, que a los cinco años se incorporó a su primer cuadro: Independiente de la Unión. Allí vistió el número 10 durante seis meses. A pesar de que destaca que “todos andaban bien”, fue a él a quien lo fueron a buscar desde el Alumni.

El Club Atlético Alumni que pertenecía a la Liga Parque vino a buscar a Piñeiro para integrarlo al plantel como puntero y ganar un quinquenio. “Cinco años campeones”, declaró. También jugó en la selección de la Liga Parque, a pesar de que delcaró que no se acordaba mucho pero sabía que  “jugó algunos partidos”.

El director técnico de Alumni era amigo de su padre, “hacíamos algunas comidas y todo”, contó Piñeiro y cuando echaron al dt; su padre le dijo “andate con él”. Llegó  Rocha, que entrenaba en Varela y Centenario y a pesar de que también alternaba con Peñarol aufi, quedó en el cuadro aurinegro.

Con Peñarol, en séptima división disputó un campeonato donde salieron quintos en Alegrete, Brasil. Compartió cancha con cuadros como Boca, River, Cruzeiro, Flamengo. “Al principio estaba nervioso, yo tenía 12 años y los otros jugadores como 17”,aclaró Piñeiro que a pesar de que los otros eran más grandes físicamente, supo desenvolverse de la mejor forma dentro de la cancha.

Cuando llegó a sexta en Peñarol “no lo quisieron más” y de ahí se integró al plantel del Tanque Sisley; donde si bien jugó algunos partidos todavía no tenía su presente enfocado en el fútbol. “A veces faltaba a las prácticas y me acostumbré a no ir”, agregó Piñeiro que terminó dejando el fútbol y estuvo “seis meses parado”.

Luego de ese tiempo sin actividad, su padre lo arrimó a Miramar Misiones. “En ese tiempo no admitían aspirantes pero mi padre habló con Faber Ross y me dieron una oportunidad”, declaró Piñeiro que en su primer práctica logró hacer cinco goles, según cuenta su compañero de equipo Álvaro Aschieri.

En la paradoja de estar casi un año sin actividad y llegar el primer día de práctica y anotar cinco goles, Piñeiro fue fichado por Miramar Misiones y empezó a vestir la rayada. Una semana después disputaron un partido contra Fénix y fue citado, “ese mismo partido marqué un gol y ahí le empezó agarrar el gustito”, agregó. Incluso en ese campeonato integró la tabla de los cuatros mejores goleadores, con 22 tantos a su favor.

Fue ahí que decidieron ayudarlo y cuidarlo, por eso firmó su primer contrato con el club cebrita: “fue una sorpresa increíble, no lo podía creer”. Y aunque todo estaba tranquilo, a los dos meses de poner la firma el Club Nacional de Fútbol, luego de jugar un partido contra ellos y hacer un gol, lo fue a buscar. Teniendo en cuenta que Piñeiro es hincha de Peñarol, jugar un partido contra el rival, significaba “algo más”.

“Al principio no estaba muy ilusionado, no quería ir a Nacional”, admitió Piñeiro que después se terminó convenciendo. “Ya estaba todo arreglado, estaba ansioso hasta que explotó la bomba”, declaró Piñeiro que por tener el escudo de Peñarol tatuado en el pecho, Nacional no lo quiso.

Siguió jugando en las juveniles de Miramar, pero Julio Modernel (técnico de la quinta división) lo subió a primera. “Junto con el Toto me citaron en el Mendez Piana, y cuando fuí me dijeron que iba a subir”, declaró Piñeiro. Y ese mismo día empezó en primera. A pesar de su sorpresa no podía creer que estaba ahí, “ya quería ser amigo de todos”, concluyó.

Luego de subir, las expectativas de comenzar a jugar eran muchas, hasta que el técnico renunció. “Iba a jugar contra Villa Teresa porque era televisado, pero no jugué ni se televisó”, y así terminó el campeonato para Piñeiro, que empezó a entrenar con quinta pero no “llegaba ningún mensaje para avisarle cuando entrenaba con primera” y a pesar de que no llegó ese mensaje, se arrimó igual a los entrenamientos de primera. El director técnico lo presentó con sus compañeros y le dijo que “lo iba a tener en cuenta”.

Ahora que ya está en el plantel lo importante es empezar a jugar y tener minutos, “vivir del fútbol y esperar el debut ansioso; entrenando día a día”, concluyó.

Lucía Di Iorio

17 septiembre 2016 Noticias

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